Uso Productivo de los Recursos
El primero es la construcción de una “cultura financiera sana”, que promueva y motive buenas prácticas en el uso de los recursos empresariales.
El segundo es el “aprendizaje permanente en cuestiones financieras” y el desarrollo de habilidades adecuadas, que necesariamente abarcan desde la capacidad de analizar y comprender claramente la situación financiera actual de la empresa, hasta la capacidad de diseñar y ejecutar una estructura financiera sólida sustentada en la previsión y la planificación.
El tercero, es la implementación de un sistema de información que se constituya en un soporte efectivo para proyectar, monitorear y evaluar la gestión de la empresa. Esto implica que un sistema de información debe integrar: información contable-financiera, estados financieros, indicadores de gestión, sistema de costos, presupuestos y flujo de caja entre otros.
En ese sentido, la formación en gestión financiera debe ser una prioridad para las empresas.
De manera particular, el último elemento mencionado, el flujo de caja (proyectado), es el elemento central del sistema de información financiera, porque integra y aporta elementos que permiten una mejor planeación, control, medición y seguimiento del impacto que tienen las decisiones de la gerencia sobre la salud y viabilidad financiera de la empresa.
La gestión financiera de una empresa es un flujo continuo de decisiones y cada mejora, por pequeña que sea, puede fortalecer significativamente el desempeño general de la empresa.
La mayoría de las decisiones de gestión se toman sobre los flujos de dinero y tienen un impacto a corto, mediano o largo plazo.
En el corto plazo, decisiones adecuadas sobre el flujo de dinero permiten mantener el funcionamiento normal de la empresa, es decir, financiar la producción de bienes o servicios y cubrir todas las actividades que soportan esta operación, sin problemas.
En el mediano plazo, permiten reemplazar equipos, pagar deuda adquirida, pagar intereses, realizar inversiones incrementales y capitalizar la empresa.
Por último en el largo plazo, permiten inversiones que inciden en la permanencia en el tiempo, el crecimiento sostenible y la rentabilidad futura.
Finalmente, debemos mencionar que existen tres elementos que se encuentran presentes en todas las empresas, con un mayor o menor desarrollo según las características particulares. Estos tres elementos son: (Cultura financiera, Aprendizaje y competencias en finanzas y Sistema de información),
En BDW, es esa tarea precisamente que te ayudaremos a gestionar, la gerencia sobre las acciones requeridas para mejorar y fortalecer cada uno de estos aspectos.